El Proyecto Rogelio Sinán en Taboga
17 de julio de 2024
Rogelio Sinán ha sido uno de los grandes exponentes de la literatura panameña, reconocido internacionalmente por el aporte que, a través de la poesía, el cuento y la novela, ha dado a las letras. Nació en la Isla de Taboga —tema recurrente en su obra— el 25 de abril de 1902, y su verdadero nombre era Bernardo Domínguez Alba.
La idea es promover la lectura y la cultura de la isla colocando en lugares estratégicos los libros del escritor y muchos más, con espíritu de intercambio cultural: una sección de lectura en el lugar (los libros de Rogelio Sinán) y otra para intercambio.
Los estantes llevarían los logos de los involucrados en el proyecto y servirían como distintivo de los lugares donde dejar libros en buen estado y recoger otros para la lectura. De producirse una acumulación de libros viejos, podrían valorarse y decidir su destino: descartarlos, ubicarlos en otros estantes de la isla o devolverlos a la ciudad para otros puntos de intercambio.
He conversado con varias personas que impulsan este tipo de proyectos, y por lo general coinciden en que los libros terminan perdiéndose o vendiéndose por un balboa en lugares como “Sal si puedes” en Panamá; la idea aquí es reponer los libros quincenal o mensualmente con algún patrocinador, por ejemplo el Ministerio de Cultura. Como dice el dicho: los libros no se pierden, siempre caen en algún buen lugar, donde se aprecian.

En los hoteles de la isla —Taboga Palace, Vereda Tropical, Hotel Mundi, Cerrito Tropical y Villa Caprichosa— y en restaurantes como Sabor Isleño, Playa Honda, Calaloo y Casa Tabogana sería un buen lugar para colocar algunos de los estantes; para empezar, unos cinco, y ver cómo se va trabajando.
De los libros de Rogelio Sinán que están en el mercado solo he logrado encontrar La isla mágica, pero se puede investigar para conseguir el resto de sus libros, cuentos y poemas, y pensar además en un pequeño museo en honor a este gran exponente de las letras panameñas.
Esta idea se irá trabajando poco a poco, de la mano de la Fundación Pro Patrimonio y Cultura de Taboga, porque es más fácil llegar a una meta cuando viene de parte de un grupo firmemente conformado.